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Experiencia de usuario: proyectos con empatía

09/04/2024
La primera generación del Diploma de Especialización en Diseño de Experiencia de Usuario presentó sus proyectos finales. Aquí un repaso por dos proyectos destacados y los conceptos clave de una docente del postgrado.
*Estudiantes del Diploma de Especialización en Diseño de Experiencia de Usuario*

El lunes 1.º de abril, ocho estudiantes del Diploma de Especialización en Diseño de Experiencia de Usuario defendieron sus proyectos finales, ante colegas, tutores y docentes.

“En un proyecto final de UX se trabaja aplicando principios, metodologías y técnicas de diseño centrado en las personas usuarias”, explicó Valentina Raggio, docente del Diploma. Generalmente, estos proyectos suponen “investigaciones sobre las necesidades, comportamientos y preferencias de estas personas, así como el diseño y la evaluación de soluciones”. Todo esto tiene como objetivo mejorar la experiencia de uso de un producto digital.

Valentina Raggio reflexionó sobre la relevancia de los proyectos presentados, la importancia de una instancia de defensa y detalló qué no puede faltar en cualquier proyecto que valore la experiencia de usuario.

  • ¿Cuál es la importancia, para los estudiantes del Diploma, de una instancia de defensa?

    Es fundamental poder comunicar estos proyectos de manera comprensible para una audiencia diversa, que puede incluir un tribunal de evaluación, estudiantes, familiares, contrapartes, clientes y potenciales personas usuarias. Es importante evitar el uso de tecnicismos o detalles excesivamente complejos y centrarse en explicar el proceso y los resultados de manera clara y concisa. De esta manera, se garantiza que todas las personas involucradas puedan entender el valor del proyecto y su impacto en la experiencia de uso.

  • ¿Qué aspectos no pueden faltar en un proyecto que tenga en cuenta la experiencia de usuario?

    La empatía es crucial porque permite conectarse profundamente con las emociones de las personas, comprendiendo sus necesidades desde un lugar de aprendizaje y humildad. A través de metodologías y técnicas específicas, quienes diseñan experiencias trabajan para entender el trasfondo de los problemas que enfrentan las personas usuarias y transformarlos en soluciones efectivas. La empatía es esencial para crear experiencias significativas y satisfactorias.

    Otro aspecto esencial que nunca puede faltar en el diseño de experiencias es la capacidad de medir en lugar de simplemente discutir. En el entorno digital actual, cuando surge desacuerdo sobre una decisión, contamos con herramientas para medir y evaluar su impacto. Esto nos permite identificar el mejor camino para las personas usuarias y tomar decisiones efectivas tanto a corto como a largo plazo. Al utilizar datos y métricas, podemos comprender cómo interactúan las personas con nuestros diseños, qué aspectos son exitosos y cuáles necesitan mejorar. Esto nos permite iterar y optimizar continuamente las experiencias para garantizar que cumplan con sus necesidades y expectativas. En última instancia, la capacidad de medir y analizar datos nos ayuda a tomar decisiones informadas y orientadas hacia el éxito de nuestros productos y servicios digitales.

  • ¿Cuál es tu evaluación global de los proyectos que se defendieron?

    Las soluciones digitales elegidas por los estudiantes fueron notablemente diversas: desde una plataforma diseñada para ayudar a las empresas a adoptar prácticas más sustentables y ecológicas, hasta una aplicación destinada a acompañar los procesos de hormonización en personas trans. Hubo propuestas como un marketplace dedicado a modistas y sastres, con el objetivo de revalorizar este oficio artesanal, una solución digital para cruzar equinos, un sitio web accesible visualmente para un bar y una web para comprar y vender talleres de craft.

    Estas ideas reflejan la amplitud de intereses y preocupaciones de los estudiantes, así como su creatividad para abordar una variedad de problemas sociales, ambientales y económicos mediante soluciones digitales innovadoras.

    Algunos proyectos destacaron en su compromiso y rigor en la investigación de UX, otros por la habilidad para sistematizar los resultados obtenidos, también se observó un impactante diseño de interfaz gráfica, algunos sobresalieron por su enfoque en el diseño de interacción, respaldado por una exhaustiva medición y pruebas previas.

    Estos puntos reflejan no solo la excelencia de los proyectos, sino también los perfiles individuales de cada estudiante. Cada uno mostró inclinaciones particulares dentro del proceso de diseño de experiencias, lo que puede indicar las áreas en las que desean enfocarse profesionalmente en el futuro.

Harmony: una app para aportar a la inclusión

Florencia García presentó su proyecto Harmony, que tiene como público objetivo a personas trans, especialmente a aquellas que quieran informarse acerca del proceso de hormonización.

La motivación principal, contó, fue “aportar al menos un granito de arena a la comunidad trans y a la inclusión en general”.

Como diseñadora, me parece fundamental aportar productos de valor. Y si pueden tener un trasfondo social, creo que aporta bastante.

Florencia García

La aplicación Harmony facilita el registro de las inyecciones, el traqueo de los síntomas y un calendario donde los usuarios pueden seguir sus consultas médicas. Además, ofrece una sección de información donde se busca tener contenidos atractivos que generen “cierta cercanía con el usuario”.

Hay otra sección de comunidad, donde los usuarios pueden intercambiar acerca de las experiencias que han vivido en este proceso, explicó la estudiante.

García remarcó la importancia de “salirse del centro” como diseñador y “realmente intentar entender a la (otra) persona”.

Bar Facal: en busca de la accesibilidad digital

María Pía Jackson y Natalia De León trabajaron con Bar Facal, uno de los bares más conocidos en Montevideo respecto a su accesibilidad física, indicaron. En su proyecto, buscaron complementar lo que refiere a su accesibilidad digital.

La propuesta consistió en el rediseño de su página web, donde se incluyó un sistema de reservas que sea inclusivo, integrador para todas las personas. Para esto, trabajaron en “un widget para que cuando una persona con algún tipo de discapacidad ingrese a la web pueda tener cierta ayuda”, explicó De León.

En paralelo a la propuesta que hicieron para Bar Facal, las estudiantes trabajaron en una documentación pensada para el desarrollador, algo “bastante enfocado en cuanto a accesibilidad y las etiquetas, en todo lo que debe contener”. A su vez, desarrollaron una guía de uso, “como para construir ese handoff”, dijo De León. Hace un tiempo, reflexionó, solo se pensaba en “un usuario muy visual”, pero reconoció que los diseñadores van “aprendiendo y adquiriendo más conocimientos”.

Cuando no incluimos accesibilidad en nuestros proyectos, hay personas que quedan de lado. Esto es como un mindset que uno va generando, una nueva forma de pensar.

Natalia De León

Por su parte, María Pía Jackson explicó que la guía generada sea “abierta y accesible para todos” con el objetivo de que este proyecto pueda ser escalable y que “todos los diseñadores puedan aplicarlo en sus propios proyectos”.

Agregó que hay que tener en cuenta que, si todos los diseñadores empiezan a cambiar este mindset, aplicando pequeñas mejoras en cuanto a accesibilidad, ningún público va a quedar de lado.

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