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El desafío de los medios ante la creciente confianza de las audiencias

01/10/2021
Por primera vez en mucho tiempo, aumentó la confianza en los medios tradicionales. En América Latina, la televisión y los diarios están cayendo como fuentes de información. Responsables de medios locales reflexionaron sobre estos nuevos datos y conversaron sobre los desafíos a los que se enfrentan, en un escenario postpandemia.
Confianza en los medios digitales - Reuters - Universidad ORT Uruguay

El jueves 30 de setiembre, en una videoconferencia transmitida por YouTube, se presentaron los resultados del Digital News Report 2021, realizado por el Instituto Reuters de University of Oxford. Se estudió el consumo de noticias digitales en 46 mercados, entre los que se incluyen por primera vez India, Indonesia, Tailandia, Nigeria, Colombia y Perú. En esta ocasión, además, se analizó el impacto del coronavirus en el consumo de noticias y en las perspectivas económicas de los medios.

La instancia de intercambio, titulada “Confianza en los medios digitales | Digital News Report 2021”, fue moderada por el Lic. Brian Majlin, coordinador académico de Periodismo y Comunicación Cultural en la Universidad ORT Uruguay, y contó con la participación de los responsables periodísticos de El País, El Observador, la diaria y Montevideo Portal. Además, vía Zoom, expusieron Eduardo Suárez, jefe de Comunicaciones del Instituto Oxford-Reuters, y Eugenia Mitchelstein, directora del Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina.

Más confianza, ¿más monetización?

El español Eduardo Suárez se encargó de presentar los resultados globales. Destacó que, por primera vez en mucho tiempo, la confianza aumentó, ubicándose en 44 %. En el informe se pregunta si es posible transformar la confianza en ingresos. En Estados Unidos, por ejemplo, el 21 % pagó por noticias online, mientras que hace cinco años, era el 9 %.

Otro dato relevante es que el 73 % del público accede a las noticias “por puertas laterales” (redes sociales, buscadores, alertas móviles). Este fenómeno, que ha ido creciendo en los últimos años, representa un problema para los medios porque es más difícil monetizar.

Sobre la imparcialidad del periodismo, se detectó que la mayoría de las audiencias de todo el mundo (74 %) quieren “un abanico de puntos de vista” para “dejar que la gente decida”. Solo un 15 % de los consultados entiende que los medios deberían defender “los puntos de vista que consideran mejores”.

Más gente dice haber visto información falsa sobre COVID que sobre política. A los políticos se los percibe como parte del problema.

Eduardo Suárez

El jefe de Comunicaciones del Instituto Oxford-Reuters compartió algunas preguntas planteadas en el informe:

  • ¿Cómo pueden los medios construir su futuro sobre la subida de confianza que algunos han logrado durante la pandemia?
  • ¿Qué potencial tienen los modelos de pago en Iberoamérica? ¿Cómo puede el periodismo ofrecer un servicio a esas audiencias que no están dispuestas a pagar?
  • ¿Cómo pueden los medios encontrar un equilibrio entre la demanda de imparcialidad y la presencia de minorías que quieren que tome posición sobre algunos asuntos?
  • ¿Cómo llegar a las audiencias más jóvenes que parecen preferir redes sociales y otras plataformas y que, a menudo, siguen a creadores individuales?

Confianza en los medios digitales - Setiembre, 2021

Latinos no confían en los medios que consumen

La directora del Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina, Eugenia Mitchelstein, hizo referencia a los resultados en mercados latinoamericanos.

El nivel de confianza en medios es “bastante más bajo” que a nivel mundial, salvo en Brasil, donde supera el 50 %.

En algunos países, la confianza en los motores de búsqueda es más alta que la confianza en medios en general. Las principales fuentes de noticias entre los usuarios latinoamericanos son los medios online y las redes sociales, mientras que la televisión y los diarios cayeron como fuentes de información.

Respecto a la monetización, se supo que menos de dos de cada diez latinoamericanos pagan por noticias online. Para valorar la baja predisposición, hay que tener en cuenta los ingresos disponibles en cada población, como también que sea “una cuestión estructural, por la crisis que se vive en la mayoría de los países América Latina”.

Menos de la mitad de los latinoamericanos no confía en los medios que ellos mismos usan. Es bastante llamativo.

Eugenia Mitchelstein

¿Qué pasa en Uruguay?

El Lic. Brian Majlin, coordinador académico de Periodismo y Comunicación Cultural en ORT, considera que, tanto para el público como para el periodismo, “es clave” acceder a un informe de estas características “porque permite entender el ecosistema en el cual nos movemos”.

Quedan sobre la mesa “algunas cuestiones que en la academia —pero también en los medios— se debaten constantemente: ¿cómo impactan los cambios en el ecosistema digital y la existencia de redes sociales al consumo de información?, ¿cómo afectan fenómenos como la desinformación en la desconfianza de las audiencias?, ¿coyunturas como la pandemia cambian las pautas de consumo?, ¿los consumos implican tendencias o modos consolidados?”.

  • “El cisne negro”: el caso de la diaria

    Luego de escuchar las exposiciones, Brian Majlin dijo que iba a mostrar la contracara del “no pagar por noticias” presentando a la diaria como “el cisne negro” por ser un caso de éxito.

    Su directora periodística, Natalia Uval, sostuvo que la fortaleza del medio es el modelo de suscripciones que tienen desde hace 15 años. Esa decisión se tomó por cuestiones logísticas, debido a que los costos de distribución en los quioscos eran muy altos. En la diaria, los ingresos provienen de proyectos (3 %), publicidad (6 %) y suscripciones (91 %). Desde 2018, tienen un incremento constante de las suscripciones digitales y, en los últimos dos años, el tráfico del sitio creció un 266 %.

    Respecto a la confianza, Uval comentó que “por supuesto tiene que ver con la calidad de la información”, pero también con otras variables, como ser: cómo se percibe al medio, independiente o alineado, por si hay sentido de pertenencia. “la diaria ha trabajado bastante en trascender la información para apostar a actividades culturales, como el fiesto, la actividad que se hace por cada aniversario del diario”.

    Cuando se piensa en nuevos públicos, es clave pensar en nuevos productos, resumió la periodista. En sus inicios, la diaria salía únicamente de lunes a viernes, luego agregaron un periódico de fin de semana, una revista mensual (Lento) y una publicación infantil (Gigantes). “También hemos apostado a los formatos de audio, ya sea de noticias o directamente en podcast. Y durante la campaña electoral ofrecimos suscripciones gratuitas para los nuevos votantes, como un modo de combatir la desinformación”. En ese sentido, recordó que “desmentir la información falsa que figura en redes sociales” es uno de los nuevos roles del periodismo.

  • El País: los defectos del periodismo pueden convertirse en amenazas

    Desde que comenzó la pandemia, el diario El País también registró un aumento importante del tráfico web y de las suscripciones, sobre todo en los primeros meses, puntualizó su director, Martín Aguirre. Sin embargo, opinó que “todo lo que está pasado por el tamiz de la pandemia” habría que tomarlo con pinzas, dado que “está sometido a circunstancias tan excepcionales que se hace muy difícil evaluar”.

    “Más allá del modelo de negocios, creo que la pandemia ha dejado en evidencia algunos defectos propios del periodismo en relación con las audiencias; defectos que, a la larga, constituyen amenazas para nuestra supervivencia”, reflexionó.

    Aguirre comentó que nota “una especie de cansancio de las audiencias” y “redacciones muy uniformes”. Eso, sumado a las redes sociales, “donde muchas veces los periodistas están más preocupados por lo que van a pensar sus iguales antes que las audiencias”, puede generar un divorcio con las preocupaciones que tiene el público, advirtió.

  • Montevideo Portal: crecer en tráfico siendo más humanos

    “Cuando empezó la pandemia, todos nos fuimos a trabajar a casa, pero sin poder trasladar el espíritu de la redacción”, comentó María Noel Domínguez, coordinadora de Montevideo Portal desde hace 19 años. “Hubo dos cosas en las que tuvimos que trabajar durante toda la pandemia: la empatía y la resiliencia”.

    Sobre el modelo de negocios, dijo que en ese momento tenían “muchísimo tráfico” aunque “todas las campañas estaban en stand-by”.

    Domínguez resumió los desafíos a los que se enfrentan.

    Por un lado, crecer en tráfico. “No importa cuándo lo digamos”, acotó. Para eso es fundamental escuchar al público. “Este informe es una manera, pero también tenemos herramientas propias, podemos ver todo el recorrido de nuestra audiencia. Si sabemos leer analítica, podemos trabajar de una manera más segura y sostenernos”.

    Por otro, ser más humanos. “A veces los periodistas vivimos el mundo desde nuestro lugar; debemos armar nuestro FODA constante, ver cuál es nuestra propuesta de valor y qué estamos resignando por hacer esto de esta manera”.

  • Discusiones de redacción en El Observador: qué publicar y qué no

    Natalia Roba, que acaba de asumir como editora jefa en El Observador, coincidió con sus colegas en que el tráfico creció y la pandemia llevó a los lectores a buscar más información para evitar la información falsa.

    Al respecto, contó que en la redacción del diario tuvieron muchas discusiones sobre qué publicar o qué no publicar. “Por ejemplo, cuando se llevó a ‘los imantados’ al Parlamento, tuvimos toda una discusión, qué hacemos con esto. Uno tiene la tendencia a decir ´es información falsa, no le voy a dar vida´, pero era un hecho que la gente iba a hablar de eso. Entonces decidimos directamente decir: ´esto pasó y es mentira´. Entonces lo titulamos: La mentira de los imanes...”.

    En mayo de este año, Gonzalo Ferreira —que acaba de dejar el cargo de editor jefe de El Observador— escribió que “más que nunca, con la pandemia, los medios tenemos el desafío enorme de llegar a los lectores”, recordó su colega. “Ahora, gracias a que tenemos métricas, conocemos a los lectores. Antes, cuando escribíamos para el diario papel, no teníamos si se leía, si no se leía, que página del diario se leía más. Ahora sí lo sabemos: sabemos que las historias de vida son mucho más leídas que la información política, pero también sabemos que, en la información política, cuando damos explicaciones la gente lo lee”.

    “Que los lectores quieran información imparcial es una muy buena noticia”, sostuvo. Dijo, además, que no se debe apuntar “a un público homogéneo y parejo, si no que sea lo más diverso posible”.

https://www.youtube.com/watch?v=DTHQfd_YQmU

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