Las campañas de las internas

Esteban Valenti sugirió que el Frente Amplio debe hacer una “revisión crítica” de la campaña hacia las internas. Daniel Supervielle, integrante del equipo de Lacalle Pou, sostuvo que el candidato trabajó su imagen pública de forma coincidente con “como es como persona”. En tanto, el analista Daniel Eskivel profundizó en los conceptos de target y de los “marcos mentales” que ofrece cada postulante a la Presidencia.

Fecha: 18/06/2014
Autor: Redacción In situ

La mesa “Los medios vs. las urnas” —organizada por la Cátedra de Historia, Política y Sociedad de la Facultad, encabezada por el DEA Francisco Faig— fue moderada por el periodista Mauricio Rabuffetti, editor de economía de AFP para América Latina.

El primero en disertar fue Daniel Eskivel, experto en psicología política y marketing político. Se refirió a “dos conceptos centrales para empezar a tratar de entender lo que pasó en las internas y lo que puede llegar a pasar”. En primer lugar, el target: “muchas veces, muchos candidatos intentan hablarle igual a todo el público, a pesar de que hay sensibilidades diferentes”. En segundo lugar, los marcos mentales: “en Estados Unidos se estudió por qué los republicanos solían tomar una ventaja demasiado importante en varias campañas y se llegó a la conclusión que tanto las campañas y como los candidatos demócratas terminaban aceptando el marco referencial y el marco mental que proponían los republicanos, y hacían su propia campaña dentro de la del rival”.

Opinó que Pedro Bordaberry “no llegó a acertar todavía en estos dos conceptos”, si bien refrescó la imagen colorada ya desde la anterior elección, “en este momento no terminar de definir su público y qué le propone a la gente”.

En el caso Lacalle Pou, dijo que se apuntó a un target “casi psicológico: modos de sentir, de actuar y de relacionarse, y una sensibilidad relativamente nueva que buscaba cosas novedosas, distintas y diferenciales”. A su entender, se dirigió a “gente que se siente rebelde, rebelde en el sentido de no estar conforme con su vida o con algunas cosas que pasan en su entorno, y que quiere modificaciones no extraordinariamente confrontativas, sino ver a su entorno mejorar; gente que se siente sensible, abierta, libre e independiente”. Ese sector, dijo, “no es una definición clásica y típica de lo que puede ser el electorado del Partido Nacional”.

Remarcó que esa definición de target fue “el primer acierto estratégico, que lo diferenció de su competidor”. Con todo esto, le propuso a los uruguayos un marco para pensar la política nacional: “lo nuevo frente a lo viejo, lo novedoso frente a lo antiguo”.

En contraposición, comentó la campaña de Tabaré Vázquez y explicó que el slogan “Vamos bien” también se dirige a un público específico: “un sector importante de la sociedad, no que considera que todo está bien, sino que la dirección de los últimos diez años es correcta”. Con esto, argumentó Eskivel, el marco mental indica que “se logró revertir un proceso en el que, en el pasado, no íbamos bien. Hay algo para conservar que es el rumbo”.

Las miradas desde adentro

Esteban Valenti, periodista y publicista vinculado a la izquierda, sostuvo que el Frente Amplio tenía objetivos “limitados pero importantes”. En el primer lugar, el evidente: elegir candidato. En segundo, “lograr que vote a la mayor cantidad de gente posible, demostrar compromiso”. En ese punto, opinó Valenti, “se fracasó con gran calidad”.

“La campaña que se hizo, a mi gusto, necesita una revisión crítica muy profunda”, agregó, en referencia a la cantidad de votantes que convocó el Frente Amplio el 1° de junio. “Cuando uno tiene un piso del 43% corre el riesgo de mirarse el ombligo… hay una tentación de dormirse en los laureles, advirtió: “sería un error radical creer que montados en la ola vamos a llegar a las elecciones y ganar”.

En tanto, el periodista Daniel Supervielle —integrante del comando de campaña de Lacalle Pou— remarcó como una gran virtud que la imagen pública del candidato es la misma imagen que tiene “como persona”. “Siempre tuvo muy claro que es una persona en la vida real que se trasladaba a la política, y no dejó que su imagen fuera tratada desde un punto de vista marketinero porque no tiene nada que ocultar”, explicó.

Consultado por Rabuffetti acerca de cuál es el principal desafío comunicacional que tienen de cara a octubre, Supervielle respondió que “el principal desafío no es comunicacional sino político”.

Respecto al eslogan de Lacalle Pou, “Por la postiva”, Eskivel sostuvo que se trata de una consigna fuerte pero no inédita, y recordó al argentino Mauricio Macri en 2007, con su “Va a estar bueno Buenos Aires”. “Respetar esa consigna es muy difícil, pero no respetarla es complicarse a sí mismo”, opinó el analista.

Video completo de la conferencia

Agregar comentario
 
Escriba el texto de la imagen