Payasos de hospital: remediar la angustia

Un hombre sonriente cruza Garibaldi, con sus converse rojos y una camisa a cuadros. Lleva una guitarra colgando en la espalda. Una mujer se baja del ómnibus. Sus guillerminas dejan ver medias celestes, brillantes.

Fecha: 20/09/2016
Autor: Yael Ferreira y Carol Milkewitz

Entran a un edificio y atraviesan un pasillo repleto de gente que mira la nada, aburrida, esperando.

En el segundo piso, los reciben las enfermeras, con túnicas llenas de dibujos, en el hall de Pediatría.

Se ponen sus narices rojas. Se abotonan las túnicas blancas y cargan al hombro un bolso con juguetes y cotillón. Los payasos de hospital se limpian las manos con alcohol en gel. Comienza la rutina.

Payasos medicinales 1

“No es un show ni un espectáculo. Es acompañar”, sentencia Mariam Ghougassian. La educadora inicial trabaja hace tres años como payasa hospitalaria. Sin embargo, advierte que no alcanza con tener un entrenamiento de clown: “Muchas veces, toda esa técnica que tenés, de talleres y cursos, no te sirve de nada. Quienes están internados, en algunos casos, solo quieren conversar”.

Ghougassian abre su bolso. Saca unos lentes de sol, un termómetro de cotillón, un sombrero, varios títeres y pulseras. “El grado de improvisación es de casi un 95%. Tenés que estar muy abierto a lo que ves que necesita el otro”.

El caso de SaludArte

En 1999 comenzó Jarabe de risas: un programa de payasos hospitalarios que se dirige a pacientes, acompañantes y personal de salud, que también involucra arte y humor hospitalario. Se nutren de diversas técnicas artísticas: magia, plástica, narración oral, clown, títeres, música, teatro, juego. Se prioriza la improvisación, la espontaneidad y la participación.

Comenzaron en el Pereira Rossell, luego participaron en el Maciel, el Hospital de Clínicas y Casa de Galicia. En un principio, según la directora de SaludArte, la psicóloga Rasia Friedler, las instituciones estaban muy cerradas, hasta que hicieron una intervención en el Casmu y los volvieron a llamar. Hace más de tres años trabajan allí, tres horas cada semana de forma remunerada, en la sala de internación y urgencia pediátrica. Constituye un hecho pionero en el país.

Según ella, debería haber, al menos, un artista en cada equipo de salud. En referencia a los grupos de payasos hospitalarios que están surgiendo, se mostró positiva: “Ojalá que en todos los hospitales del país y del mundo tengan payasos hospitalarios porque es transformador”.

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Yael Ferreira.

Yael Ferreira

Montevideo, 1993. Estudiante avanzada de la Licenciatura en Comunicación Periodística.

Actualmente se desempeña como responsable de contenidos web del Instituto de Educación, de la Universidad ORT Uruguay.

Carol Milkewitz

Carol Milkewitz

Montevideo, 1993. Estudiante avanzada de la Licenciatura en Comunicación.

Su libro Adronitis recibió el primer premio en el Concurso de Narrativa Joven Casa de los Escritores del Uruguay 2015 y fue publicado en 2016 junto a La nitidez secreta de las cosas, del profesor de literatura y poeta Mathías Iguiniz.

Trabaja en el equipo de producción de En Perspectiva desde 2015, donde lleva adelante el blog ¿Por qué a mí?. Desde 2012 se ha presentado en diferentes escenarios como comediante de stand up.